El bacalao ha sido el pescado más utilizado en los guisos tradicionales, sobre todo en épocas en las que no había los adelantos de conservación de ahora. Estos buñuelos de bacalao incorporan huevo y algo de bicarbonato para que queden esponjosos, y su rico sabor se completa con perejil, ajo y cebolletas.
Ingredientes, para 4 personas.
150 gr. bacalao desalado, 1-2 dientes de ajo, 1 cebolleta, un buen ramillete de perejil, 1 huevo, azafrán o colorante amarillo (opcional), 150 cc. agua, ¼ cucharadita de bicarbonato (o una cucharadita de levadura royal), 100 gr. harina. Aceite, para freír.
Elaboración.
Se pone el bacalao en remojo la noche anterior. Se tira el agua y se desmenuza, quitando la piel y las espinas. También se puede comprar ya desalado.
Pica a mano o en un robot de cocina la cebolleta con el perejil, los ajos pelados y el bacalao en trozos, hasta que quede fino.
Pica a mano o en un robot de cocina la cebolleta con el perejil, los ajos pelados y el bacalao en trozos, hasta que quede fino.
Añade el huevo ligeramente batido y el agua, removiendo. Incorpora poco a poco la harina mezclada con la levadura o el bicarbonato, mezclando bien hasta que quede una masa cremosa y ligera.
Deja reposar unos minutos, mientras calientas abundante aceite en un cazo o sartén honda.
Fríe cucharadas de masa en el aceite bien caliente, hasta que se doren. Escurre sobre papel de cocina y sirve al momento, bien calientes.
Sirve estos buñuelos de bacalao recién hechos, aunque fríos también están ricos. Si quieres un toque original puedes servirlos con un poco de miel de caña (melaza).



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